El concepto de Art·Branding potencia proyectos creativos e impulsa acciones positivas que integran a las empresas con el arte a través de hechos relevantes o acciones artísticas de alto impacto que generan valor y difusión, permitiendo a las marcas asociar su imagen al arte, ya sea con eventos o productos de vanguardia en desarrollo, o creados desde cero a medida del mensaje o campaña publicitaria de la empresa. Y en este caso, el arte como telón de fondo para las marcas de bebidas y el mundo de la coctelería.


Nunca me gustó la palabra “Sponsor”, ni mucho menos esta sensación de depender de ellos. De hecho siempre pensaba y sigo pensando que muchas veces las marcas apoyan o sponsorean eventos sin involucrarse demasiado, a veces hasta por compromiso, y sin poder tampoco medir el resultado de su participación.

Sí pueden resultar más o menos exigentes a la hora de revisar y analizar las contraprestaciones pero finalmente todo resulta un trámite con poco sabor, más allá de que el evento o acción tengan éxito o no.

Y para los Barsandarts, al igual que para otros eventos o acciones que desarrollé estos años, necesitaba de las marcas, y dado que en la mayoría de los casos estas acciones involucraban una acción artística, es que inventé esto que llamé “Art·Branding”, para que los sponsors hicieran acciones originales a través del arte, generando al mismo tiempo nuevos contenidos que podían sumarse o convivir con su comunicación global, y en algunos casos, hasta generando nuevos públicos, mensajes y mercados.

Es decir, la participación de las marcas no terminan con el evento, e incluso hasta podríamos decir que pueden empezar con el evento, ya que se generan muchos contenidos a partir de los mismos y de esa manera el evento continúa en las redes y en las mentes de aquellos que disfrutaron de los eventos y las acciones de las marcas.